Campaña Internacional Contra la Vigilancia Masiva
Declaración de la Campaña
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Hoy en día la "seguridad" global y una "guerra contra el terrorismo" dominan la agenda política a nivel mundial. Impulsada en gran medida por Estados Unidos, se está extendiendo una red creciente de medidas antiterroristas y de seguridad adoptadas por los países de todo el mundo. Este nuevo paradigma de "seguridad" se está empleando para justificar unas prácticas antiterroristas represivas, un retroceso en los derechos y libertades, y un aumento en los poderes policiales con el fin de poder ejercer un creciente control sobre las personas y las poblaciones. Lo que estamos presenciando supone la construcción de una infraestructura global de registro y vigilancia.
Esta infraestructura aseguraría que los ciudadanos de todo el mundo estuvieran registrados, que hubiera un seguimiento global de los viajes y desplazamientos realizados por individuos, que se pudieran vigilar las comunicaciones y transacciones electrónicas con facilidad, y que toda la información sobre individuos que esté almacenada en las bases de datos públicas o privadas fuera guardada, enlazada, procesada mediante técnicas de "minería de datos" (extracción de información de grandes bases de datos por medio de recursos tecnológicos sofisticados) y puesta a disposición de las agencias gubernamentales.
Dicha infraestructura no se limita a las tareas policiales ordinarias, sino que busca establecer la vigilancia masiva sobre poblaciones enteras. Por su capacidad tecnológica y su alcance global, supone un proyecto de control social sin precedentes. Los Estados Unidos, los gobiernos de la UE y otros países ya están empleando la información obtenida y compartida a través de esta infraestructura para reprimir la disidencia, cerrar las fronteras a los inmigrantes, refugiados y activistas, y para capturar y detener a personas sin motivo razonable.
Todo lo expuesto está ocurriendo en un contexto siniestro un tiempo en el que los EEUU y sus aliados mantienen un sistema de cárceles, la mayoría de las cuales son secretas, en las que recluyen a un número desconocido de detenidos que pueden ser sometidos a detenciones arbitrarias por periodos indefinidos, así como a torturas.
La situación actual va más allá del tema de la privacidad tal y como suele encontrarse en la vida cotidiana. Nos estamos enfrentando a unas intromisiones que afectan la misma naturaleza de la relación entre el individuo y el Estado. Las bases de la justicia y de los derechos humanos están en juego, y esto es algo que nos afectará a todos.
Los gobiernos de todo el mundo deben abandonar las medidas intrusivas y discriminatorias que son intrínsecas en las prácticas de registro y vigilancia masivas, y deben poner la protección real y el desarrollo de los ciudadanos en su sentido más amplio, que incluye la protección de nuestros derechos en el centro de cualquier planteamiento sobre "seguridad":
- Toda recopilación, almacenamiento, empleo y análisis de datos, así como las prácticas de "minería de datos" y de compartir datos, que perjudiquen o sean contrarios al actual régimen de protección de datos, privacidad y otras leyes y estándares sobre derechos humanos, deben cesar inmediatamente. Los gobiernos deben resistirse a los esfuerzos por parte de los Estados Unidos y otros países que ejercen presiones para obligarles a debilitar sus actuales normas sobre privacidad.
- Hace falta establecer unos mecanismos para permitir que los individuos puedan corregir sus datos personales y puedan recusar el uso indebido de los mismos (como su inserción en una "lista de individuos bajo vigilancia").
- La transferencia internacional de datos personales entre Estados sólo debería realizarse en el marco de acuerdos formales y sujeto a los principios de protección de datos reconocidos a nivel internacional.
- Los gobiernos deben cesar la recogida y retención generalizada e indiscriminada de información sobre los ciudadanos, incluida la adquisición de bases de datos provenientes de compañías privadas.
- Los gobiernos deben detener la implementación del pasaporte universal con datos biométricos y la creación de "estándares para compartir" los datos del Passenger Name Record (PNR, registro de nombre de pasajero) hasta que se haya debatido este tema de forma abierta a nivel nacional, y se hayan establecido normas de protección de la privacidad y de otros derechos humanos.
Los órganos intergubernamentales deben comprometerse a actuar con mayor transparencia y control democrático. No deben convertirse en una manera de evitar los derechos civiles y procedimientos democráticos que existen a nivel nacional.
Las Naciones Unidas, especialmente la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos deben emplear todos los mecanismos disponibles para la protección y la promoción de los derechos humanos, para tomar medidas respecto a la amenaza que conlleva el desarrollo de la infraestructura de vigilancia global.
Invitamos a las personas y organizaciones de todo el mundo, a que apoyen esta Declaración y que la hagan circular de la forma más amplia que puedan. ¡Hace falta tu voz para dar fuerza a la Campaña Internacional Contra la Vigilancia Masiva!
Para más información y análisis sobre estos asuntos, les rogamos visitar nuesta página web: www.i-cams.org.
Esta campaña está promovida por:
American Civil Liberties Union (ACLU)
Focus on the Global South
Friends Committee on National Legislation
International Civil Liberties Monitoring Group (ICLMG)
Statewatch
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